Cuando Boluda no era ‘socio’ de los estibadores en Las Palmas

Cuando Boluda no era ‘socio’ de los estibadores en Las Palmas

Esta semana las empresas portuarias de Las Palmas se han alineado contra el interés de un operador (Yecasa), con casi 50 años de existencia, por querer tener sus propios estibadores en una inversión desarrollada en Arinaga para carga y descarga de graneles. Once años lleva la empresa intenando crear un negocio sin depender de mano de obra portuaria heredera de la protección del tardofranquismo. Este octubre Puertos928 ha desvelado los intereses cruzados que hay entre entidades empresariales en la órbita de Lavinia Corporation y el sindicato conservador de estibadores, que tiene una pata dentro de la CEOE de Las Palmas. A todo este lío hay que sumar: la patronal que se ha abstenido del acuerdo la dirige un ejecutivo de Boluda, Javier Climent, por no hablar del presidente de la CEOE de Las Palmas que ha obviado el peso del sector de la construcción y ha respaldado a los estibadores derechistas. Una de las empresas de los estibadores factura servicios a un proyecto Interreg del que la patronal Fedeport es jefe de fila.

La batalla judicial de Yecasa para operar sin estar atada a los grupos de presión derechistas de estibadores en Las Palmas data de 2009. La tesis de Boluda en Las Palmas hace tres años era otra. Así, en 2017 Boluda dijo que dejaba el trasbordo interinsular en Las Palmas por el «desprecio y maltrato» de los estibadores derechistas de Las Palmas, que se mueven de cara a la calle como entidad vinculada a Intersindical Canaria. «No hay que ver una guerra entre puertos o islas; el problema es de la estiba», denunciaba Boluda, porque «el único problema que hay en el puerto de Las Palmas es el excesivo coste de la estiba. Tenemos una plantilla sobredimensionada, que cobra más que sus compañeros en otros puertos y que no está dispuesta a hacer ninguna concesión», señalaba a Silvia Fernández en ‘Canarias 7’. Mientras su empresa era espantada de Las Palmas el presidente del grupo Boluda Corporación Marítima, Vicente Boluda, criticaba en febrero de ese 2017 que el entonce Gobierno del PP no negociara antes con el sector de la estiba yse dedicase a «asustar». Boluda ha defendido siempre una liberalización progresiva como en Francia.

Salvoconducto

En aquel tiempo el líder derechista de los estibadores animaba a Boluda a marcharse del puerto de Las Palmas. «Boluda lleva apostando desde hace muchos años por el puerto de Las Palmas pero nunca tiene una reducción de costes. A toda propuesta es el ‘no’ por respuesta. Se le hace a MSC, a Maersk… pero nunca a Boluda y también tiene trasbordo internacional en Canarias. Tiene barcos que van a Senegal, Mauritania, Marruecos, Cabo Verde. ¿Si otros se benefician por qué Boluda no?», se preguntaba el grupo naviero. Tras esa salida, el entonces líder de los estibadores Miguel Rodríguez sentenció en CanaryPorts: «nosotros estamos encantados y contentísimos de que de ese tráfico se estén beneficiando los compañeros de Tenerife que tenían un problema serio de actividad. Esta es la solidaridad que hay entre los estibadores. Nunca van a encontrar entre los puertos de la provincia un enfrentamiento».

La patrimonial que controla Yecasa pidió en 2009 a la Autoridad Portuaria de Las Palmas una exención del servicio público de estiba y transbordo de mercancías. El consejo de administración denegó la petición en 2010 y la empresa recurrió la resolución ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), cuya sala de los Contencioso Administrativo les dio la razón en 2013. Pero los estibadores fueron al Supremo y ganaron el recurso. Después de todo ese calvario, Yecasa reinició el procedimiento y ahora en 2020 el Puerto de Las Palmas, con la oposición formada por empresarios y sindicato, ha dado la razón a Yecasa. El sindicato conservador ha anunciado recurso y movilizaciones. Lo mismo le ha pasado en Las Palmas a entidades como Hidramar o la de remolcadores Fairplay: no encuentran el mismo respaldo patronal y menos de los y trabajadores cuando precisan poner en marcha sus inversiones. Cada uno en su lado haciendo de marca blanca del otro. Desde 2019 Boluda es socia de GS Investment en una unidad de negocio de logística. El cruce de intereses ha provocado una guerra fría en Las Palmas: los operadores que cuestionan el papel de Boluda y Lavinia contratan los servicios a precio y no por salvoconducto o poder de fuerza.

Fuente: https://bit.ly/3k00QL2